Pov Ashley
Al llegar al colegio me despido de mi madre y hermana, bajo
del carro junto a Aaron quien ya esta saludando a su equipo de fútbol América,
los miro por un segundo y luego vuelvo la vista al frente.
-olvide decirte algo- me dice Aaron mientras se me acerca
más- ten cuidado con rublitos.- rublitos. Así la llama mi hermano. Es la
capitana de las porristas y por alguna razón que desconoce todo el mundo; me
odia.
- ¿así y eso?- le pregunto sin dejar de caminar.
- según oí o mejor
dicho leí en el grupo de WhatsApp que te quiere hacer una broma fuerte.
- bueno, no me importa de a mucho- niego y él me detiene y me
mira fijamente, viro los ojos y respondo- no me alejare de ti si eso es lo que
quieres…
- eso es lo que
quiero- respondo el haciendo énfasis en la primera palabra.
- está bien hermanito- asiento con una sonrisa y le empujo
para poder caminar. A lo lejos diviso a mis dos amigas hablando casi en susurro
enfrente de mi casillero.
- ¿no es muy temprano para que andes chismeando?- les digo
en broma.
- sabes que odio el chisme- niega Emma mientras se cruza de
brazos-. Solo discutíamos en voz baja.
- hola chicas- saluda mi hermano mientras Miley se queda
embobada mirándolo y yo solo viro los ojos.
- hola Aaron – contestan en unión.
- rublitos está tramando algo- me dice Emma seria.
- ¿Por qué le toman tanta importancia? – Pregunto algo
molesta- en serio lo que esa mujer haga me tiene sin cuidado. No me importan
sus ridículas bromas.
- la ultima que te hizo terminaste dos semanas en el
hospital- me responde Miley mientras Aaron me mira aun más serio, genial; le
recordaron.
- seré tu sombra.
- dejen de ser paranoicos….- les digo algo molesta.
- eres demasiado ingenua como para ver la maldad en los
demás- niega Miley
…
Cierro con fuerza mis ojos. El dolor de cabeza producido por
el fuerte golpe me ha dejado atontada; pero aun así sigo corriendo, ¡tengo que
buscar ayuda rápido! Sostengo con fuerza mi única arma, ¿Cómo pude ser tan
idiota de dormir sin armas? Me odio por eso. Mis guerreros están lejos pero
necesito llegar al espejo. Pero una fuerte mano toma mi tobillo y me hace caer
al suelo con fuerza. Mi cabeza rebota con el suelo. Me volteo y miro la
horrible criatura que se está arrastrando hacia mí.
El animal saca sus grandes dientes y una enorme lengua, alzo
la daga y se la clavo en la lengua provocando que el animal de un horrible chillido y con mi pie libre le pateo
la cara para soltarme de su agarre y salgo corriendo aun mas mareada. Pero sigo
corriendo, tengo que llegar al final del pasillo al espejo, ¡debo ir!
-no podrás ayudar a nadie tonta- oigo su voz en mi mente,
pero luego la diviso a lo lejos, al lado del espejo; roto. Me quedo quieta.
- nos traicionaste- el dolor llega a mi corazón mientras la
mujer sonríe maliciosamente y siento como el animal me atraviesa con sus
grandes dientes. Grito y trato de sacudirme el animal de mi espalda pero siento
como la vida se va yendo de mi cuerpo…- No puedo morir- ¡No!
Me levanto con el corazón a mil, me aferro a las sabanas
para saber que estoy en mi cama. Mi casa. Oigo los pasos por el pasillo y mi
corazón se comprime con el horror de ver a la criatura enfrente mío pero es
Aaron quien entra. Me lanzo a sus brazos y él me sostiene con fuerza, mientras
oigo los pasos de mi hermana mayor.
-¿estás bien?- me pregunta Elizabeth nerviosa mientras
asiento sin soltar a Aaron.
- pesadilla- responde Aaron por mí.
- cariño estás segura- niega y se sienta junto a nosotros,
pero no dejo los brazos de mi hermano.
- esto fue muy real- niego aun nerviosa sintiendo el
horrible dolor en mi tobillo.
- estas a salvo ahora- me responde tranquilo Aaron- ¿quieres
que me quede con tigo.
- si, por favor.
- está bien- me retiro de él y le hago lado en mi cama, el
se mete y se acuesta yo me acuesto en su pecho mientras Elizabeth nos mira.
- dormiré en tu sofá- nos dice y se levanta y se acuesta sin
decir nada. La miro y luego miro a mi hermano, ellos siempre están ahí para mí,
realmente los amo por ello.

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